Campeonato España 2013

El Campeonato de España de este año no marchó del todo bien. El triatlón olímpico se me hace bastante largo.

Todo comenzó con la natación en el Mar Menor, agua calmada, poca profundidad y triatletas muy juntos en la salida, me causó un gran cantidad de golpes y la necesidad de empezar a remontar a partir de los primeros 500 m. Con suerte enganché el último tren al primer grupo ciclista, a pesar de tener problemas para ponerme el casco. La desgracia fue para mi compañero Oscar, que tuvo una mala natación y ya marchaba retrasado.

El segmento ciclista, siempre es muy subjetivo, sobre organización y esfuerzo realizado, y mas si no hay un grandísimo ciclista que ponga orden. En cualquier caso, valoro mucho la oportunidad de haber estado en cabeza de carrera, inimaginable cuando con 14-15 años no bajaba ni de 1’15 en 100 crol y me doblaban en los tramos ciclistas. En la última vuelta casi sin buscarlo se formó una pequeña escaramuza de 5 triatletas y de forma sorprendente me metí, así que llegamos con 15 segundos de ventaja a la T2; por mi parte ya disparado de pulso y con gran dolor de piernas, me había emocionado y lo pagaría.

Una vez corriendo, las cosas no marchaban bien, el ritmo a pesar de no ser elevado me costaba seguirlo, y con el paso de los metros me ponía más nervioso por la falta de fluidez pisando y respirando, así apareció el flato. Tuve que caminar. El resto de la carrera fue muy desagradable una vez pude volver a correr, solo el pensamiento de los refrescos en meta y ducharme, hacía evadirme de pensamientos negativos; no estaba disfrutando nada de volver a competir.

Esta es la visión menos competitiva del fin de semana, la rabia de no correr y poder disputar a veces es difícil de tapar, pero con ayuda de entrenamiento y obligaciones laborales/académicas, se pasa rápido.
Ahora espero tener dos o tres oportunidades más de poder acabar un triatlón con fuerza, antes de acabar la temporada.